terrakuita

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home Textos diversos La nueva economía consciente

La nueva economía consciente

E-mail Imprimir PDF

Vivimos en un mundo de materia, donde tenemos un cuerpo, vivimos en la tierra, nos alimentamos de ella. En fin, mientras estamos en este mundo de materia, necesitamos de la materia, es algo que todos sabemos como seres humanos.

Y en esa necesidad de la materia, nos vimos obligados a organizarnos en sociedades, organizamos la producción y distribución de lo que necesitábamos para vivir: alimentos, vestimenta, viviendas, etc. Nuestras necesidades “materiales”. ¿Qué hicimos como civilización a lo largo de nuestra historia? “organizar nuestra casa”. De allí “economía” viene del griego: “oikos nomos” que significa “organización de la casa”.

Pero algo nos ocurrió, es que perdimos el enfoque. Nos olvidamos de que éramos abundantes. Nuestra casa, nuestro planeta, es abundante. El universo es abundante. Somos seres abundantes. Y nos perdimos en el miedo y toda nuestra vida pasó a ser enfocada de esa manera. Cada ser humano del planeta es incidido por nuestro sistema económico y político basado en el miedo y la mezquindad y los que ya lo han percibido, se sienten infelices y no pueden encontrar su propio equilibrio dentro del mismo, para vivir felices y no caer en el miedo que pareciera inevitable en nuestra forma de organización actual.

Afortunadamente, tengo una buena noticia para ustedes: podemos salir de la vibración del miedo y la carencia, siguiendo en el mismo lugar que estamos, sin necesidad de ninguna guerra contra ningún sistema, sin necesidad de discutir con nadie, de manera totalmente pacífica, siendo dueños de nuestra propia voluntad. Lo único que necesitamos hacer es conectarnos a la verdadera economía cósmica, una economía consciente, una forma de relacionarnos entre nosotros (seres humanos, animales, vegetales, minerales y otros seres) de manera amorosa y pacífica, siendo felices a cada instante de nuestras vidas.

Esta es la verdadera revolución en nuestro planeta: una revolución silenciosa, de amor y paz en cada ser del planeta. Como dijo el Dalai Lama: “la paz no es un camino, es el único camino”.

A continuación podremos analizar los distintos puntos de nuestro sistema actual que pueden generarnos contradicciones con nuestra esencia de amor y de paz, y paralelo a ello, un poco de sabiduría de nuestra economía cósmica, para darnos cuenta que “todo tiene solución”, son solo sugerencias, guías, pero luego cada uno podrá encontrar su propia manera de superar sus contradicciones provenientes de la vida material. Cada uno se sentirá más identificado con alguna de las contradicciones que con otras, algunos con pocas, otros con muchas, pero seguramente, todos encontrarán alguna que les generaba sensaciones encontradas en sus vidas, impidiendo sentirse plenamente equilibrados tanto material como espiritualmente.

¿El dinero es malo?

Nada es bueno ni malo en verdad. La bondad o maldad es una intención que impregnamos en nuestro “dar”. Cuando somos inconscientes y tenemos miedo a la carencia, impregnamos nuestros actos de ese miedo. Somos más mezquinos, no a propósito, sino por nuestro propio miedo. Entonces el dinero no es malo. El dinero es solo un elemento de nuestra “organización de la casa actual”, un papel que decidimos aceptar para intercambiarlo por los demás bienes, nada más. El significado de ese papel en nuestras vidas lo daremos nosotros mismos…

El dinero entra en nuestras vidas y se va. Pasa por muchas manos. Pasa con muchas intenciones, generalmente de miedo a la carencia. Y en algún momento llega a nosotros para que se lo demos a otros seres también con otra intención.

Allí justamente tenemos los dos grandes momentos: cuando lo recibimos y cuando lo damos.

Cuando lo recibimos, podemos ver de quien viene y sentir su intención. Si no es amorosa, podremos limpiarlo luego con una nueva intención, solo tocándolo y deseando que a partir de ahora solo tenga impregnado intenciones positivas y beneficie a todos los futuros seres que lo reciban. Recordemos que el dinero viene y luego se va, su función es el intercambio. No vale por sí mismo, sino por las cosas que adquiere.

Cuando lo damos, ya sea en pago de algo que hemos comprado o en donación, lo daremos con una intención virtuosa, entonces estaremos haciendo nuestro acto de “dar virtuoso” y seremos felices en ese instante, sin preocuparnos por nuestro merecido haber cósmico que estará esperándonos para darnos felicidad en nuestro futuro, además.

¿Cómo puedo sentirme bien en un mundo que se maneja con dinero y con miedos?

 

Saliendo del sistema económico actual:

Siempre es una opción salir del sistema monetario y generarse una economía de “auto-abastecimiento”, donde uno pueda fabricar su propia ropa, su alimento, su vivienda y no tener que relacionarse a través del dinero con nadie.

También podemos pensar en vivir en un monasterio donde no toquemos el dinero, solo dedicando  nuestra vida a la espiritualidad, o sea al dar pensamientos y palabras positivas al mundo (y también acciones) para ayudar al resto de los seres humanos a salir del sufrimiento, lo cual es muy necesario! Y es de las ayudas más poderosas que nos pueden brindar como humanidad! Pero en verdad, todos ayudamos, desde donde estemos, solo cambiando el enfoque de nuestro “dar”.

Decidiendo permanecer en el sistema económico actual resolviendo las contradicciones:

En este sentido, podemos pensar que “mientras aún persista” el sistema económico que tenemos en el planeta, basado en el miedo, que se maneja con dinero, nosotros podemos insertarnos pero “bajo nuestros propios principios”, no bajo los principios del sistema. O sea, “como verdaderos integrantes de la economía cósmica” mucho mayor que esta pequeña economía terrestre.

Allí podemos ver que cumplimos dos grandes roles en la economía actual y podemos lograr hacerlo con mayor consciencia:

En la producción: el trabajo que nos permite sustentarnos

Aquí pasaremos de ser meros trabajadores a ser verdaderos trabajadores cósmicos, donde dejaremos que fluya el amor en nosotros. ¿Y cómo lo lograremos? Como decíamos antes: disfrutando de “hacer lo que hacemos”, sabiendo que es una tarea muy importante para el resto de la sociedad (y para el universo).Y debemos recordar de no estar enfocados en nuestra retribución económica (el recibir) porque ello nos impediría disfrutar el dar.

Este constituye un cambio muy revolucionario y cada caso individual presenta sus particularidades y dificultades. Es importante no frustrarnos si no podemos lograrlo de un día para el otro, lo importante es “tener la intención de lograrlo”. Esto es posible en todos los ámbitos de nuestra economía actual: desde el que actualmente es dueño de una empresa con empleados, el que es empleado de una empresa, o trabaja para el estado, o es cuentapropista, todos pueden enfocar su trabajo como “un dar acciones que otros necesitan”.  Pensar lo siguiente: “ya que lo estoy haciendo, puedo hacerlo de la mejor manera y disfrutándolo”.

En este ámbito lo importante es: ser pacientes. Y no olvidarnos que estamos en una economía cósmica mayor que la economía meramente terrestre y material. Debemos mantener nuestro enfoque en el “dar” y no perderlo al ver el miedo de las demás personas que siguen enfocadas en el “recibir”. De ese modo, nosotros también seremos el ejemplo de que una economía mejor es posible, sin ninguna revolución con armas, solo una revolución interior, basada en la paz y el amor.

 

Contradicción de quienes son empleados

Lamentablemente, sabemos que cualquier persona que trabaje como empleado de cualquier empresa, no recibe el total del valor de su trabajo, por el simple hecho de que existe “la ganancia del empresario”. Ni tampoco es dueño de su tiempo, al no tener la opción de no ir a trabajar un día que se sienta sin energías o sin ganas, ni de establecer sus vacaciones con tanta flexibilidad, etc.

En fin, si todo aquello no representa contradicciones a la persona, está bien que siga allí trabajando. Si solo lo mantiene “el miedo a la carencia”, quizás es momento de iniciar cambios. Los cambios serán de acuerdo a la persona, desde renunciar y dedicarse a algún microemprendimiento propio, o formar parte de alguno solidario, donde no existan dueños hasta ir combinando alguna de estas opciones con seguir un tiempo en el mismo trabajo.

De todos modos, no todos tendrán la misma manera de actuar para integrar la economía cósmica. A pesar de nuestro sistema capitalista ser explotador, en el sentido de “extraer” al trabajador parte del valor de su trabajo transformándolo en ganancias del empresario, existen muchas empresas que de todos modos, son más flexibles, sabiendo esa realidad. Empresas con departamentos de recursos humanos muy desarrollados, que dan más flexibilidad de horarios a sus empleados, más servicios, mejores tratos, y quizás la persona que trabaje allí no se sienta muy disconforme. Lo importante es no guiarse por el miedo. Si uno permanece, es porque se siente bien allí dentro.

 

Contradicción de quienes son empleadores

Este quizás sea uno de los casos más difíciles. Quien es empleador, o sea, quien es empresario y da trabajo a muchas personas, por lo general vive en un cúmulo de problemas que ello genera. La gran mayoría de los problemas derivan de su “dar enfocado en el recibir” (paga a los empleados o les da condiciones de trabajo a cambio de que produzcan mucho), esto genera mucha veces su propia desconfianza hacia ellos, la falta de estima de los trabajadores respecto de él, etc. En fin, un clima de trabajo de desarmonía, de no-paz, de no-amor.

Este caso particular, en el que el empresario se ha dado cuenta de que “extrae el valor del trabajo de los demás” y eso le genera contradicción en su vida. Por ende comprende de que “no está dando de manera virtuosa” y quisiera salir de ese círculo vicioso que ya ha comprendido como funciona. Existen muchas soluciones. El primer paso es “querer cambiar”.

Para ello es necesario “no tener miedo”, no temer a lo desconocido, al futuro, al cambio. Debe tener mucha seguridad en sí mismo y en lo que busca: la paz y el amor en su empresa. Para ello debe recordar que somos seres abundantes, integrantes de esta economía cósmica abundante, y podemos proponernos un cambio radical. Los empresarios que decidan cambiar la realidad de sus empresas para que estén en sintonía con la economía cósmica, volviéndolas más democrácticas, pacíficas y amorosas, serán grandes ejemplos a seguir por muchos. Siempre existirán pioneros de cambio a quienes les podremos consultar sobre sus experiencias, y el termómetro para medir esos cambios será infalible: “la nueva vibración que existirá en ese lugar de trabajo”, con solo ir a conocerlo, nos daremos cuenta de ello…

Por todo ello, la buena noticia para el empresario que tenga esta contradicción y no lo deje dormir, es: “calma, todo tiene solución” si Ud. está leyendo esto, es porque ya ha entrado en un sendero de evolución hacia la nueva economía. La respuesta efectivamente, será encontrada por Ud mismo, pero puedo sugerirle a modo de ejemplo:

·         Hablar en una charla sincera con todos sus empleados haciéndolos partícipes de toda la empresa, iniciando un proceso de cambios graduales donde todos puedan opinar, estando dispuesto a abrir un debate participativo volviendo toda la empresa en una democracia, donde todos podrán ver todas las acciones de la empresa y decidir también, entre ello, la remuneración de cada integrante. Esto podría ser un puntapié de partida, iniciando un proceso evolutivo de cambios graduales.

·         Un escalón siguiente sería: Volver su empresa en una organización solidaria, como una cooperativa. Donde nuestras leyes ya contemplan mecanismos de decisión democrática en una organización donde nadie es dueño, todos son socios.

·         Si no se siente preparado para comandar esta nueva forma de organización democrática y esto le generará más desarmonía en su vida, puede “pasar la pelota a otro”: vender la empresa y esperar que otro pueda resolver esa contradicción, no importa que paguen menos de lo que vale su empresa ya que es imprescindible ser dueño de su tiempo completo para disfrutar de su vida a pleno en la nueva sintonía que está comenzando a vibrar la humanidad: la paz y el amor

Finalmente, mi mensaje para Ud. es: “se puede”, no tema. Ud. quiere entrar a la nueva vibración de la paz y el amor, y puede hacerlo! Ahora mismo! En esta transición a la nueva humanidad (que ya existe actualmente en el planeta), otros seguirán viviendo aún con los viejos patrones y seguirán siendo víctimas de su propio “dar vicioso”, pero ello no debe frenar su decisión firme de conectarse a la economía cósmica, relacionándose en armonía con todos los seres que lo rodean. Lo importante en fin es que, ante lo “desconocido”, “no temer”, tener en claro el objetivo de querer entrar a la nueva vibración, sin importarse tanto en el “cómo”. En este momento estamos despertando muchos contadores cósmicos y muchos otros profesionales de otras áreas que están vibrando en la nueva sintonía y nuestra función va a ser la de ayudar a plasmar en la práctica estos cambios para permitir que se manifieste la nueva vibración en nuestras vidas. Por ello, con gusto vamos a dar apoyo a todas las personas que nos lo requieran!

Martín

 

Banner

Frases destacadas

Proverbio chino

 

El que teme sufrir...

Sufre temor.