terrakuita

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home Tantra Base biológica del sexo sagrado

Base biológica del sexo sagrado

E-mail Imprimir PDF

Por Catherine Yronwode 
[translated by Jaime Segura] 

Este ensayo comenzó en 1995 como un e-mail privado a un hombre que dijo querer 
instrucciones claras acerca del sexo tántrico. No era religioso y no estaba interesado 
en el Hinduismo, así que se preocupaba de que el Tantra requiriese convertirle a una 
religión u otra. También quería saber si estudiar Tantra significaba tener que "su-
primir" sus orgasmos, lo que dijo no sonarle muy divertido. Dijo que había estado in-
tentado "suprimir" sus orgasmos y no estaba teniendo mucho éxito. 

Lo siguiente incluye los consejos básicos anatómicos y técnicos (no religiosos) acerca 
de las técnicas tántricas que recibí y pueden ser transmitidas. No soy profesora en la 
materia. Para lo que sirva, aquí está.... 



MI HISTORIA: NADA ESPECIAL 

Leí por primera vez acerca del sexo estilo Tantra (bajo el nombre de Carezza) en 
1962. No fue hasta 1975 que encontré alguien que quería probarlo. Él había leído 
acerca de ello también; ninguno teníamos un maestro. Funcionó para nosotros. Eso es 
todo lo que puedo decir. ­Funcion¢ó. No nos convirtió en pareja para toda la vida, y 
tampoco nos volvió "solteros oscilantes". No nos metimos en ning£n culto religioso. 
Nos llevó a vistas espirituales de la unidad y belleza sexual. 

En 1977, un amigo de mucho tiempo me dijo querer probarlo conmigo. Nunca había-
mos hecho el amor antes, así que discutimos el tema durante media hora y entonces lo 
hicimos. De nuevo, una experiencia espiritual fue encontrada a partir de estos los más 
sencillos de los actos biológicos. Aunque este hombre y yo raramente nos hemos visto 
desde ese momento, esa experiencia cambió mi vida, pues me di cuenta de que toda 
la movida religiosa que había leído acerca del Tantra era sólo un cúmulo de revesti-
mientos culturales que reposaban sobre una verdad espiritual-biológica básica. 

PISTAS NEUROLOGICAS HACIA UN MISTERIO ESPIRITUAL 

En los años cincuenta (antes de las investigaciones en el cerebro de los delfines), John 
C. Lilly hizo algunos estudios neurológicos con monos. Sus notas publicadas revelaban 
que había encontrado cuatro puntos en el cerebro que controlan la respuesta sexual 
en monos (machos). Usaba machos porque su respuesta sexual (tumescencia, eya-
culación, etc.) era más fácil de ver y así cuantificar, que las respuesta de las hembras -
pero el mecanismo es el mismo en ambos sexos. 

De acuerdo con Lilly, el primer punto neural en la serie regula la excitación (erección). 
El segundo punto regulaba la contracci¢n muscular (eyaculación). El tercero regulaba 
el orgasmo mismo (sensación de culminaci¢n sexual). El cuarto punto lo llamó el "inte-
rruptor maestro", porque cuando era estimulado "disparaba" los tres centros mencio-
nados antes, llevando al mono a experimentar erección, eyaculaci¢n y orgasmo en el 
orden usual predecible. 

Aunque Lilly no intentó aplicar esta investigación en seres humanos, creo que su des-
cubrimiento de estos cuatro puntos en el cerebro de los monos indica que es posible, 
mediante control aprendido y consciente, aprender a separar el centro de "disparo" de 
el proceso y así experimentar erección (sistema circulatorio), eyaculación (sistema 
muscular) u orgasmo (sistema neurológico), independiente uno de otro. 

Todos nosotros hemos experimentado esta disociación del centro de "disparo" en un 
momento u otro (no siempre bajo nuestra voluntad consciente) como cuando, por 
ejemplo, alcanzamos tumescencia pero no orgasmo, o tenemos una eyaculación "in-
voluntaria", o un orgasmo "insatisfactorio" en el que las contracciones no acarrean el 
grado normal de placer sensorial. Lo que Tantra y carezza enseñan es cómo controlar 
estas cosas de forma que uno pueda experimentar orgasmo sin contracción, prolon-
gando así mas alá de la contención biológicamente-regulada impuesta por la cantidad 
de tiempo que lleva acabar las 8-25 contracciones que tú normalmente tendrías. 

Así, en términos estrictamente biológicos- la práctica del Tantra o carezza puede ser 
visto como algo semejante a la práctica del entrenamiento de la bio-retroalimentación. 
Es como entrenar a mover las orejas, algo que tienes que trabajártelo, porque el con-
trol voluntario de la musculatura requerida no es parte de nuestro entrenamiento co-
rriente en la vida. 

¨Y de dónde viene la experiencia de la espiritualidad entonces? Eso, he llegado a cre-
er, es también parte de nuestro cableado neurológico. Los seres humanos parecemos 
estar naturalmente equipados para experimentar el mundo metafísico. Muchas técni-
cas de épocas antiguas de percibir el reino espiritual hacen uso de la repetición (de 
himnos, oraciones, cantos, danzas) mientras se enzarzan en una atención mental ex-
clusiva en las fuerzas cósmicas. Tantra provee de ambas, repetición y atención. No es 
la única forma de alcanzar la gloria espiritual como sus practicantes puedan afirmar, 
pero es una vía, y lo suficientemente buena para mí. 

LAS TÉCNICAS 

Numerosos tratados se han escrito sobre las "técnicas" del yoga tántrico y del carezza. 
Esto abarca varios sistemas de prácticas físicas y religiosas hinduistas, budistas y 
taoístas, que puedan o no puedan incluir actos sexuales. El carezza es un término 
acuñado en los Estados Unidos durante el siglo XIX por la Dra. Alice Bunker Stocham, 
para su sistema de metafísica sexual no-religiosa basado en parte en yoga tántrico 
hindú. Otras formas americanas no religiosas de sexo sagrado del s.XIX incluyen los 
"misterios anseiráticos" de Paschal Beverly Randolph y la "continencia del macho" del 
Reverendo John Humphrey Noyes (llamado así por la cantinela acerca del orgasmo 
del hombre). 
A pesar de las diferencias culturales, las instrucciones reales sobre qué hacer durante 
el sexo, son remarcablemente similares de una "escuela" de sexo sagrado a otra. Esto 
por sí solo es una sólida indicación de que hay una verdad biológica universal bajo las 
variadas formas de Tantra y carezza. Es por tanto mi opinión -y admito que pueda ser 
ofensivo para tántricos hinduistas y budistas-, que las instrucciones religiosas específi-
cas pueden ser ignoradas sin dañar la esencia de las enseñanzas del sexo tántrico. 

Si deseas aprender las técnicas, primero debes percibir cuál es el acto reflejo en tu or-
gasmo. Sólo obsérvalo unas veces (diez o más), y presta atención a cómo funciona. 
(Puedes querer hacerlo mientras te masturbas, pues podría resultar perturbador para 
tu pareja). Especialmente, fíjate que hay un breve momento en la llegada del orgasmo 
en el que te das cuenta conscientemente de que va a ocurrir pero aún no se ha con-
vertido en nada inevitable. Ahí es donde más tarde emplearás tu tiempo. 

En el orgasmo típico (ambos, masculino y femenino), hay de 8 a 25 contracciones 
musculares. Las mujeres tienen más que los hombres; cuántas puedas tener variará 
según cada vez. Aprende cuántas contracciones experimentas usualmente. (Por 
ejemplo, mi cantidad normal es 18-20, nunca menos, pero a veces más, y eso no ha 
cambiado durante 30 años). 

Ahora, mejor que "suprimir" un orgasmo, intenta dejar que una o dos contracciones 
ocurran y entonces relájate. Si puedes aprender a dejar que ocurran una o dos olea-
das de contracciones orgásmicas y relajarte en ese momento respirando pausada-
mente, y permaneciendo atent@, y dejar que tus músculos abdominales se vuelvan 
flácidos (NO intentando pensar en otra cosa que distraiga tu atención), entonces pue-
des aprender a repetir esto una y otra vez. Imagínate a ti mism@ en el borde de una 
ola de placer, una ola que no rompe y se derrama sobre la orilla. 

Puedes practicar esto con tu pareja o mientras te masturbas. Es más fácil con tu pareja 
porque puede mantenerte en el borde de la ola, suavemente cambiando de posición y 
así frenándote de ir hacia la etapa de empujes pélvicos involuntarios que has estado 
intentando "suprimir". 

Mientras aprendes a cabalgar en el borde-de-la-ola, túrnate con tu pareja. Si uno 
monta en la ola de gloria, el otro acú£a como un "cuidador", vigilando que el jinete-de-
la-ola no caiga en el arrastre del orgasmo. Cuando el jinete-de-la-ola alcanza satura-
ción y se relaja, intercambiais papeles. Durante el transcurso de un encuentro sexual, 
podéis intercambiar papeles a menudo, durante una hora o más. Podéis también des-
cansar (en un estado semi-detumescente), y comenzar otra vez más tarde si preferís. 
Cuando tú y tu pareja lleguen a estar afinados el uno con el otro, ya no pensarás más 
en quién está cabalgando la ola y quién está guiando; los papeles se mezclarán y en-
redarán y ambos simplemente "estaréis" ahí. Esa es básicamente la "enseñanza se-
creta" del Tantra. 

A veces, mientras aprendes estas técnicas, el "cuidador" se ve bañado en un senti-
miento de poder personal, sabiendo que él o ella puede causar que su pareja "cabal-
gante" llegue al orgasmo, simplemente haciendo un ligero gesto en el punto en el que 
la pareja "cabalgante" se deja ir y se relaja. Esta experiencia de poder no debe ser 
despreciada. Está llevando profundamente a darnos cuenta de que alguien ha dado su 
sexualidad a tu control, y es un placer de gran magnitud observar el proceso del des-
plegar el orgasmo de tu pareja, pero una vez hayas comprendido tu poder en la situa-
ción, no fuerces a tu pareja más allá del borde, pues puede desarrollar desconfianza, y 
la pareja que es continuamente forzada al orgasmo puede perder el buen sentido pro-
prioceptivo que pueda estar desarrollando. [propriocepción" es un término fisiológico 
para la sensación/sentimiento kinestésico que se origina en el interior del cuerpo.] 
Ocasionalmente, cuando uno de los dos está necesitado sexualmente (por ejemplo, 
una mujer durante la parte ovulante de su ciclo menstrual), el obsequio de liberarse 
hacia el orgasmo puede ser ofrecido y aceptado, pero estáte preparado para que tam-
bién, la oferta sea rechazada. Recuerda, en todo momento vuestro objetivo debiera ser 
compartir igualmente durante la experiencia, no adivinar qué crees que desea tu pare-
ja. 

Una recomendación de la duraci¢n mínima del tiempo para pasar intercambiando 
"oleadas" entre la pareja es veinte minutos. Muchos que han practicado y estudiado 
esto piensan, incluida yo misma, que aunque menos de cuarenta minutos será agra-
dable, no producirá la experiencia espiritual perseguida. Recuerda, este momento es 
compartido por ambos; eso no quiere decir exactamente diez minutos cada uno en el 
"punto-límite", pues puede llevarles unos pocos segundos o un minuto el regresar a 
ese estado de "cabalgamiento en el límite" después de que has terminado tu turno co-
mo cuidador de tu pareja. Al incrementarse vuestra experiencia, encontrareis que po-
déis cambiar de cuidador a cabalgador en menos de un puñado de segundos; cuando 
eso ocurre, sólo debéis tener cuidado de no volveros confiados y "olvidar" relajaros 
cuando vuestro entrenamiento os diga que es el momento de relajarse. 

Si, por razones de olvido o sobreexcitación, alguno en la pareja es conducido inexora-
blemente hacia el orgasmo, que ninguno se alarme, enfade o apene. Por una cosa, si 
habéis estado muy cerca del límite por mucho tiempo y ves a tu pareja resbalarse, es 
cuestión simplemente de sumergirte y unirte en la experiencia orgásmica. O, si lo pre-
fieres, puedes observar, content@ en ver desde el punto aventajado de la contempla-
ción calmada. En mi experiencia, cuando uno en la pareja "falla" al mantener la técnica 
de "cabalgar la ola", el o ella se medio disculpa y es perdonad@ con besos cariñosos; 
no tiene sentido la molestia o el resentimiento, porque ambos saben que el suministro 
de placer no se mide rácanamente, y que el equilibrio se restaurará en el tiempo debi-
do. 

Si llegáis a ser buenos en estas técnicas y las disfrutáis, podéis encontrar que habéis 
desarrollado la "satisfacción" de un orgasmo (esto es, vuestro impulso sexual se habrá 
manifestado temporalmente) después de veinte o treinta minutos, y no necesariamente 
querer un orgasmo, o podéis experimentar sensaciones orgásmicas que no están 
acompañadas de contracciones. Por otra parte, podéis encontrar que en ese momento 
en el que se decide si estar manifestados y en el que ninguno quiere un orgasmo con-
vencional, sí quereis ambos, AHORA, y podéis finalizar el acto sexual tumultuosa-
mente. 

En la práctica tántrica no religiosa como el carezza, no hay premio ubicado en evitar el 
orgasmo totalmente contractivo -esto es, no hay teoría acerca de que la energía kun-
dalini del hombre que brota de sus testículos hacia su cerebro y cae de nuevo hacia 
abajo se "desperdicia" si eyacula- así pues, elegir tener un orgasmo o no tenerlo de-
pende de vuestra personalidad, del día del mes (para la mujer), y de cómo vosotros os 
sentís acerca de los beneficios del Tantra "puro" (sin orgasmo), y cuánto disfruta cada 
uno del entrenamiento físico puro del avance hacia el orgasmo. 

Para más acerca de las técnicas relacionadas en carezza y que no ocurren en la mejor 
conocida disciplina del yoga tántrico, mira mis páginas de Técnicas Carezza y del 
Control de la Eyaculación en el Varón. 

ES ESTO SEXO SAGRADO... O SÓLO "BUEN SEXO"? 

Ninguna cantidad de práctica en las "técnicas" te garantizará la experiencia espiritual, y 
detestaría prometer algo así a quien lea esto. De hecho, puede decirse que la búsque-
da de la maestría en las "técnicas" es como un callejón sin salida, pues estudiar el 
método para excluir el desarrollo de la veneración sincera por la vida y la unión sexual 
puede no llevar más all  de una cierta cantidad de control sobre el acto sexual, sin el 
sentimiento de temor santo y gloria espiritual que es esencial en la experiencia del 
Tantra y carezza. 

Aún así, en mi opini¢n -basada en mi experiencia personal y la de mis amig@s- estas 
técnicas son más que una receta para el buen sexo. Creo que si te involucras en ellas 
con un corazón respetuoso, tú SÍ experimentarás sentimientos espirituales mientras las 
haces. Estos sentimientos espirituales han formado la bases de varios religiones 
orientadas hacia el sexo y cultos mágicos, pero está en ti el ubicarlos en aquel con-
texto metafísico que mejor se adapte a tu propio ser. 

Las prácticas tántricas hinduistas tradicionales -comer los cinco alimentos sagrados, 
elevar la energía kundalini a través de tus chakras, buscar la luz azul, y todo eso- son 
útiles para ti en tanto aceptes las premisas alegóricas, religiosas, alquimistas o simbó-
licas que subyacen en ellas. 

Si percibes al chakra-corazón como nada más que el lugar de una bomba muscular, 
no tendría sentido para ti visualizar la energía kundalini en tu corazón. Pero algo ocurri-
rá en tu corazón, nada menos, y encontrarás un nombre para ello. 

Si piensas que el dios Shiva y la diosa Durga son remotos y oscuros para tu experien-
cia diaria o condicionamiento cultural, sería una pérdida de tu tiempo aprender sus 
nombres o atributos iconográficos y gestuales. Pero sin nombre o con el, sentado en la 
manera del loto o no, tú y tu pareja entrareis en un reino de divinidad, así que estar 
preparados, pues Tantra os llevará allí.

Para permitir que los sentimientos sexualmente espirituales evolucionen sin incluirlos 
en un contexto religioso, prueba la técnica carezza, mira a los ojos de tu pareja, pen-
sando acerca de la universalidad del congreso sexual entre todas las especies, y en-
tonces extendiendo tu consciencia más allá de la pareja hacia el mundo y el cosmos. 
Podrás encontrarte en lo que se suele llamar "el océano magnético", una sensación de 
que eres una parte activa de una experiencia sexual universal en marcha, que es la vi-
da misma. Esta sensaci¢n de magnetismo durante la meditación dio pie en el Siglo XIX 
a otro nombre para carezza-magnetación, un término acuñado por John William Lloyd. 

COMENZANDO -- CON TU PAREJA O SOLO 

Si estás en una relación de compromiso y te interesas en Tantra o carezza, debieras 
ser cauto al comentar el tema con tu pareja. Él o ella podría tomar tu interés como la 
evidencia de que estás desinteresado en sexo "normal" o puede sentir que desacredi-
tas su sexualidad, que no es "suficientemente buena" para ti. Tu pareja puede pensar 
que no es "romántico" discutir espiritualidad basada en lo biológico, o que requerir un 
poco de práctica en la actividad sexual sea menos "espontáneo" que la actividad se-
xual no tutelada. Estáte preparado para afrontar estas preocupaciones pacientemente. 

Si no tienes pareja, una forma de explorar Tantra como una experiencia espiritual es 
invocar una. En el Tantra budista tibetano este amante imaginario se llama tulpa. 
Cuando invocas un@ tulpa, ofrece honor y respeto a la persona en la que la imagen 
está basada. No imagines que tu y tu tulpa están haciendo cosas convencionales, "ca-
lientes" y "sexys"; en su lugar, imagina que tu tulpa y tú están meditando y magneti-
zando como se describe arriba. Si decides tener un orgasmo, ofrécelo a tu tulpa como 
lo harías con tu amante, como una oración, una bendición, un don sagrado. Un amigo 
tántrico, querido y gracioso, una vez describió sus orgasmos masturbatorios sagrados 
parafraseando una vieja canción de The Shirelles: 

     Cada noche antes de ir a la cama, cariño
     Susurro una pequeña oración para ti, cariño
     Y le digo a todas las estrellas allá arriba
     "Esto es dedicado al Amor de Una-Mirada"

Espero que estas pistas sencillas lleguen a los lectores a los que pretenden llegar. 
No soy profesora de Tantra, solo una mujer carezza; para más información, puedes de-
sear leer libros de este tema o hacer un taller de Tantra yoga o clases de entrena-
miento por un profesor cualificado. Si buscas un gurú de yoga tántrico o un profesor de 
técnicas tántricas occidentalizadas, por favor, acude a la Lista de Profesores manteni-
da por E-Sensuals (a la que no estoy afiliada). La gente nombrada en esa lista tienen 
reputación y muchos de ellos viajan a varias regiones del mundo, así que pide los ca-
lendarios de sus giras. 

Lo que quieras que hagas ahora, has de saber que no estás sol@. El Sexo Sagrado es 
el océano magnético en el que tus camaradas humanos están flotando incluso mien-
tras lees estas palabras. Si todos fueran como nosotros, este mundo sería un lugar 
más pacífico en el que vivir.

 

Última actualización el Miércoles, 21 de Septiembre de 2011 11:48  

Banner

Frases destacadas

Recordar

Es a través del silencio como puedes recordar quien eres.